Por fin he conseguido salir este domingo de la cama, y no es que haya dormido en exceso, es que he encontrado en la cama un lugar estupendo para sobrevivir, rodeada de libros, periódicos, y como no mi oráculo, con el que ahora duermo, lo que no deja de preocuparme pues es probable que los rayos “catódicos” acaben por afectame la única parte sana que me queda del cerebro.
Lo único que no hago es fumar en la cama porque he de reconocer que siendo un vicio muy feo, lo es más si lo haces entre las sábanas, y es que este año la cama me está sirviendo para cosas mucho más útiles que el pasado, ejem….
En fin, que aquí ando en una “lazy sunday morning” escuchando a los Beach Boys y a Jack Johnson, soñando con surferos, olas, palmeras y playas paradisíacas, y estudiando inglés que resulta que me ha vuelto a dar por ser una mujer de éxito y ando preparándome para mi salto al estrellato internacional….
Sí ya sé, lo había dejado, había cambiado el éxito por el chandal, pero es que definitivamente las personas no cambiamos sólo mejoramos y no siempre, aunque confieso haber cerrado algunos capítulos de mi existencia pasada tras haberme saltado algunas reglas.
Mi guapo cocinero se ha marchado definitivamente al coño-sur, no sin antes despedirse con un “sshé flaca, acordáte que los besos que te dí nunca te mintieron” (yo pensé, - sí claro ellos no, pero tú sí-), he cambiado las noches de juerga y desenfreno por las películas piratas de http://www.veocine.com/ (recomendable website donde ya está colgada incluso la última del Pitt, El misterioso caso de Benjamin Buttom, la historia de un hombre cuya vida transcurre de la vejez a la infancia), y leo The Economist, lo cual resulta abrumador, aunque no lo hago por considerarme una mujer culta y preparada sino porque necesito con urgencia mejorar mi ”posh british accent” y mi dominio de esa lengua, tan poco excitante para el amor como páctica para los negocios.
Looking for (que quiere decir buscando), he encontrado un interesante especial sobre España publicado hace unos meses, y escrito por Michael Reid, un editor bastante polémico.
El primer artículo se llama The morning after, y en su cabecera dice que después de tres décadas de fiesta este país se ha levantado con resaca, y tendrá que haber algún responsable que pague la cuenta después de tanta diversión (haciendo un paralelismo bastante burdo, podría ser la historia de mi último año), y citan entre otros al Sr. Rato con el que nunca simpaticé, pero que en una acertada expresión dice que "no se trata de hacer un nuevo modelo económico, sino de que el viejo modelo sea mejor", y esto viene al hilo de lo que hablaba, no cambiamos pero podemos mejorar, aunque para ello haya que romper de vez en cuando alguna regla, y haber vivido inmerso en el caos.
Y no sé cómo ni por qué, se me viene a mi mente dispersa la película de El graduado, donde un jovencito se lía con Mrs. Robinson, donde se rompen las convenciones y se habla de lo complicadas que son las pasiones, especialmente las que se saltan las reglas, pero donde finalmente Benjamin llega a donde quiere…. ¿o no
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