domingo, 12 de julio de 2015

Paradojas



Hace años conocí al hombre invisible pero no le vi porque yo iba ciega. Siete años más tarde le he estado viendo, pero a él se le ha nublado la vista, y yo he empezado a padecer de estrabismo, lo que confunde a mi cerebro, porque no veo nada claro.

Paradojas que desafían mi escaso sentido común. Y Sabina canta en mi Spotify  Siete Crisantemos, aunque igual debería sonar así estoy yo sin tí......como el burro de la paradoja de Buridán , que se murió de inanición por eso, por burro.

 Siete crisantemos

3.11



3.11 de la madrugada. Mi hora maldita. 
Me despierto, leo la prensa en Internet. 
Veo una foto, escucho algo de música, ordeno, algo de beber, cigarro, cigarro, me doy los buenos días y las buenas noches, me los vuelvo a dar, miro la habitación, planifico el día y la vida, te dedico un pensamiento, leo  el correo, me da pereza y estiro las piernas entre las sábanas, bostezo, decido qué ponerme para vivir,  mi próxima transgresión, hago una lista de cosas pendientes, reflexiono, y vuelvo a escuchar la misma canción.
Deseo que llegue un día que no sé cuál es, me levanto, vuelvo a la cama, me vuelvo a estirar.
Desecho un pensamiento y silbo para ahuyentarlo. Pienso en cuánta gente andará despierta y cuánta dormida, miro el reloj, cinco minutos más en la cama sin hacer nada, en silencio, dónde andará alguien.
Reflexiono sobre esta “vida virtual”, no se me ocurre nada ingenioso que escribir. Ya llegarán las musas seguro que duermen, ¡estas no son horas para musas cuerdas!
El amor no existe, es un invento de noches de borrachera, por eso si se ama, se hace con el hígado que el corazón no tiene nada que ver con esto.
¿Qué será lo que no me deja dormir….las noches de borrachera o mi mala conciencia?

sábado, 11 de julio de 2015

Amores de verano


Hace un calor impropio del buen gusto, tengo resaca y el whatsapp más silencioso que la última sesión del senado donde faltaron 212 de los 260 senadores. Por no tener no tengo ni un mensaje de mi santa madre.
Ya hace casi un mes que llegó el verano,  momento en que oficialmente las faldas se acortaron, los escotes se alargaron, las noches se convirtieron en interminables, y alguna canción tendrá que traernos algo de la alegría necesaria para hacer que “este nuestro verano sea otra vez inolvidable como siempre”.
A mí las noches de verano me suelen traer dos cosas que normalmente no vienen juntas. Una es resaca, suele presentarse con más frecuencia, y otro algún amor de verano, corto e intenso, que se irá con el calor.

Quería inspirarme hoy,  y escribir algo serio sobre lo bonitos que son los amores de verano, los mágicos recuerdos y sensaciones que nos dejan, pero navegando por mis oráculos y por culpa de la acidez física y mental que tengo y que no se me quita ni  a pesar de las bolitas chinas de ciruela que me recomendaron ayer,  he encontrado una canción mucho más apropiada y que recoge mejor que yo lo que son.

Me estuve acordando de aquel verano, disfrutar de conocernos, cerveza caipiriña, olvidarnos de todo y matarnos de la risa.  Sin compromiso, con beneficio, fuiste mi vicio,  me sacaste de quicio, y tú  bien sabes que me encanta recordarlo,  como quisiera este verano repetirlo, sol,  playa encima de la toalla, tomarnos unos tragos,  pasarnos de la raya. (Grupo paraguayo Los Verduleros).

Mientras escribo esto se me ha animado el whatsapp y la semana con un nuevo amor de verano que acabará sacándome de quicio,  y me dejará resaca, pero de la emocional, de esa que no se cura con un nuevo estímulo alcohólico… ¿o sí?

viernes, 3 de julio de 2015

No eres tú, soy yo


Hace algunos años que me aficioné a las redes sociales. Era la época en que me alimentaba de pan de cereales, cervezas, coqueteaba con la anorexia, las drogas legales e ilegales, y Jim Morrison me cantaba al oído The Crystal Ship, mientras yo me hacía trampas al solitario.

Me he quitado de todo o casi todo, menos de las trampas dada mi naturaleza de tía confiada y buena persona.

A lo largo de estos años he aprendido algo. Lo más reciente es que no es aconsejable compartir intimidad en el más amplio sentido de la palabra, física y emocional, con gente que no hayas conocido en la barra de un bar, y que a partir de las doce la noche, como dice Elvira Lindo, no debes comunicarte ni con tu primo, porque la gente se calienta, y además de enseñarte los genitales (esto lo digo yo), acaba antes o después mostrando aquello que a la luz del sol se esconde.

Para ilustrar esto, y como yo cuando escribo soy un poco burra y estamos en horario infantil, mejor os reproduzco unos párrafos de la Sra. Lindo que escribe con una destreza que pasma, que muchos debieran envidiar, y que me vienen al pelo.

(Refiriéndose a los mensajes de SMS, WhatsApp, y Facebook)

Y en esos mensajes hay frases tan apasionadas que parecen extraídas de un bolero. Son frases que antes en España no se decían pero que, ahora, gracias a la revitalización del género epistolar propiciado por las nuevas tecnologías, están en auge.

Esas personas me dicen que me adoran. Que me adoran y que cuentan los días para verme. Que cuentan los días y que me quieren. Que me quieren y que nos va a faltar tiempo en una cena para contarme todo lo que me tienen que contar. Que nos va a faltar tiempo y que están deseando conocer mi opinión. Que desean conocer mi opinión y que nadie como yo para compartir este y otro secreto. ¿Y por qué? Porque soy adorable. Eso me dicen. El mundo de la tecnología ha bolerizado el género epistolar. Ha generalizado el lenguaje de las postales románticas y ahora lo que toca es escribirse con palabras de novios antiguos de los años cuarenta.

Y, aunque yo soy de esa generación en la que si tus padres te decían "te quiero" es porque o se iban a morir ellos o te ibas a morir tú, tengo el corazón débil y, cuando una persona me pide una cita con palabras tan melosas, soy incapaz de no creerme un poco la pasión que sienten hacia mí (…)

Y yo además de esa incapacidad que comparto con la Lindo, soy igualmente incapaz de creer, que en vivo y en directo, o por la pantalla de cualquier gadget, haya necesidad de escribir nada que a priori sabes que acabará en un no eres tú, soy yo.

No obstante, para vuestra tranquilidad, hoy se publica una noticia, donde Zuckerberg dice que el futuro es que pensarás algo, y tus amigos lo podrán experimentar al instante.



Está convencido de que nos comunicaremos de cerebro a cerebro,……….de ser así, la tecnología esta vez nos ahorrará embarazosas situaciones, ya que aunque te inunden la pantalla de baboseantes y felices emoticonos, sabrás que en el fondo su cerebro sólo quiere comunicarse con tu enterpierma.

Punk is dead….. or not?





Hasta hoy siempre asociaba el punk a una especie noble y brava  de color negro que iba por ahí dando patadas, vistiendo camisetas  con la A de anarquista, botas militares de cordones y pañuelo palestino, litrona en mano, fumaban porros, okupaban casas, no trabajaban pero cambiaban  el sistema,  y se apareaban entre ellos.

Muchas son las teorías que dicen el  que punk ha muerto,  aunque en estos tiempos que corren de nueva revolución social el inconformismo, señal característica de este movimiento,  está más en auge que nunca,  y no sin falta de razón, pero de esto no quiero ni hablar, que ya sabéis que soy rubia y sería incapaz de formar una opinión sólida.

Los hay que sostienen  que no ha muerto,  y que es un zombie muy vivo, “ el punk es la línea divisoria entre los que nos sentimos fracasados, rabiosos, anulados, y los que se sienten cómodos” Dice David G. Torres comisario artístico hablando de una exposición de modernos de esas que ponen en la capital.

Y esto se me ocurre porque hoy, así sin venir a cuento he recibido un simpático  powerpoint de esos que te congestionan el whatsapp  y acaban  con tu plan de datos, que me manda un amante  punky  inspirado por ese nihilismo filosófico tan propio de esta tribu,  con la foto de Gustavo la rana, Kermit the frog  para los más anglosajones, tumbada a la bartola, que reza irónicamente…….Algún día tengo que casarme, no puedo ser feliz toda la vida…….así,  sin más…..

Y es que claro,  yo  que andaba muy feliz con la parte esa del apareamiento masivo sin pensar en rebeliones más profundas, no he caído en la cuenta de que los punkis deben ser muy suyos,  y aunque se apareen entre ellos lo deben hacer  sólo o dos veces que tres va a ser too much, especialmente cuando se hace con mujeres que pasan de los 45 cuya única y clara pretensión es sustituir el  Miolastán,  y  producir endorfinas, esas  hormonas de la felicidad que tanto me gustan porque generan bienestar, disminuyen el dolor y dan  tranquilidad, y eso que yo sepa sólo se consigue haciendo deporte, “practicando” y con ciertos bailes rituales. 
Sinceramente, no me veía corriendo la media maratón, sudar de esa manera tiene poco glamour, ni untándome de brea con plumas y bailando alrededor de una hoguera en estado de trance hasta perder la conciencia (aunque eso ya lo hago yo sin tanta parafernalia)… de ahí lo del  remedio a través del   apareamiento. 
Pero en fin que si aplicamos  lo que dijo Greg Graffin  …el punk es la lucha contra el miedo de las repercusiones sociales………………  he llegado a la conclusión de que el punk is not dead, circula por tu teléfono , es una rana, es verde, va en pelotas y se descojona de la mayor forma de opresión social de la historia, el matrimonio, aunque nadie se lo haya pedido….. 
…….Este sí que tiene las tachuelas realmente clavadas en las entrañas.