martes, 28 de abril de 2009

Ver, sentir, contar

Es el nombre de un blog. Sé que he estado ausente pero es que tengo un proyecto de "grandes dimensiones" entre manos que me ocupa mucho tiempo y que ya os contaré, por eso os dejo este enlace que seguro que os suplirá mis ausencias, más ahora que su autora inicia su aventura a las Antípodas, mañana despega con rumbo al otro lado del mundo. Os presento a parte de mi familia: http://freelanceviajera.blogspot.com/.

martes, 14 de abril de 2009

Para todo lo demás Mastercard

Yo ahora ya no tengo Mastercard, tengo una VISA Oro y una American Express a las que castigo, pero he de reconocer que ni con esas pagaría algunas cosas que me ocurren.

Hoy, que ha sido un día tonto después de mi sesión de coaching que es ir como al terapeuta pagado por la empresa, he tenido una experiencia karmika… reunirme improvisadamente con algunas de las personas que más quiero a tomar una Estrella Dam y una tortilla de patatas en una casa regional, hablar de la industria discográfica, del amor, del sexo, de la Ministra de Cultura, de la causa de la crisis, la ambición y de Internet… y en esos pequeños momentos cuando perdono a la humanidad, cuando recordamos a Paloma San Basilio, y cuando feliz y emborrachada de lúpulo me vengo a casa, me pongo el pijama, enciendo el DVD y decido que soy afortunada….
Creo que contribuye el hecho de que tengo días libres hasta el lunes, aunque esto le quite el "glamur" a mi ensalzamiento de la felicidad…. Juntos siempre es más fácil. (Querido Hombremaratón prometo que ésta que es de mi faceta friki no te la grabaré).

lunes, 13 de abril de 2009

Dios, si existes, no dejes que me levante a esas horas

Hoy me levanté algo más que temprano, el reloj rozaría las cinco, me preparé un café y me puse a danzar por la casa (expresión no literal que a esa hora no se molesta al vecino). Fumándome un cigarrito me puse a leer la prensa matutina, y encontré en el oráculo un artículo cuyo titular dice “Voy al paro pero secuestro al jefe”.
La cosa es que se ha puesto de moda en algunas empresas en crisis en Francia tomar como rehenes a los directivos para negociar despidos, ERE’s y demás conflictos laborales, así que ensimismada empecé a fantasear con esa posibilidad, incluso mentalmente escribí un diario de la vida de un jefe (uno cualquiera, no tiene por qué ser el mío), secuestrado en una pecera, alejado de la tarjeta de empresa, el renting y la Blackberry que al final acaba con síndrome de Estocolmo… Día 15- rezaba mi diario-, “se ha atado la corbata en la frente, y estudia de memoria el Convenio Colectivo, si veo que mañana reacciona le dejo hacer tres llamadas con el móvil de empresa”… “ Día 16 me pide permiso para salir media hora antes, tiene que recoger a los churumbeles de la guardería, ya ha aprendido el capítulo de la jornada flexible, cuando se aprenda el de permisos y licencias me lo planteo”….
De repente, decidí que ese pensamiento no me iba a llevar a ninguna parte, así que me dio por teorizar sobre el respeto que no sé por qué extraño vericueto se me vino a la cabeza.

Dice la RAE que respeto es consideración y/o deferencia, pero cuando habla del respeto humano lo define como miramiento excesivo hacia la opinion de los hombres, antepuesto a los dictados de la moral estricta.

La moral digo yo que será también como los culos (Clint Eastwood dixit “again”), que cada uno tendrá la suya, luego ¿por que respetar el concepto del respeto del ajeno si la moral propia dice lo contrario?, ¿no prevalece acaso la moral por encima de cualquier otra cosa? (eso me suena algo del lejano Derecho Natural).

Sea como sea para mí respetar no significa dejar que los demás hagan lo que les da la gana, respeto no es pasarse por el arco del triunfo la moral ajena, y es entonces cuando tal vez algunas acciones tomadas en el marco de cualquier relación social estén justificadas… En fin, que menudo día que he tenido a cuenta de esto, no vuelvo a levantarme a esta hora, que no ha dejado de sonarme Aretha Franklin en la cabeza…

miércoles, 8 de abril de 2009

Gente vs Humanidad

Es curioso como se suceden las coincidencias. El otro día leí que un amigo de mi red social favorita decía que le gustaba las personas pero odiaba a la humanidad, un amigo bloggero escribe que le gustan igualmente las personas pero la gente le da claustrofobia, y uno de mis mejores amigos me decía ayer de viva voz que le aterra tener que socializarse: “nena”, me decía, “cuando viene alguien y me cuenta su rollo, me dan ganas de decirle, espera que te cuento el mío y vas a llorar de verdad”…

Y es que es cierto, la suma de las cosas (salvo que lo que sumes sean monedas y billetes que como siempre digo es el medio que sostiene mi bohemia, o como máximo amigos con los que compartirla) suele ser una jodienda. Desde la suma de uno y uno = pareja fuente de conflictos cotidianos y diarios, aunque sea artísitica con una estrella del rock&roll, hasta la suma de individuos en el trabajo (borrego+borrego+borrego+ borrego hasta el infinito=empresa), colectivo este especialmente odioso, cuando además las individualidades no se alzan por encima del grupo por ser fuente de virtudes, sino por la soberbia, la incompetencia, la intolerancia, y por casi todos los pecados que si no son capitales debieran serlo por referedum nacional.

Pero claro empeñados en vivir en pareja, en trabajar en grandes multinacionales, en asistir a conciertos multitudinarios, en identificarnos con el resto, la única alternativa es la socialización, la humanidad, la gente, o el colectivo, y no me explico por qué si estamos tan ricamente solos, sí, sólos como la una, perdiendo el tiempo en el Youtube, riéndonos para nuestras entrañas con nuestra última y extravagante ocurrencia, o al calorcito de nuestra manta favorita en nuestro sofa que ya tiene nuestra forma…

Yo reconozco que hay momentos en que me gustaría “asocializarme” para siempre, porque yo conmigo misma no estoy mal, me entiendo, me comprendo, incluso cuando me “estorbo” estoy a gusto, hasta estoy encantada de conocerme que no lo diría del resto…… y si ellos piensan lo mismo de mí… ¿para qué coño relacionarnos? ... ¡Qué humanidad!


martes, 7 de abril de 2009

Una estrella

Yo nací en 1969. Un año más tarde ella tuvo sus primeros éxitos con Amores. En la década de los 70 editó 12 albums, de los de verdad, de vinilo, y en aquella época con mi hoy recuperado flequillo, las bragas de ganchillo que me hacía mi tía, ibamos de excursión los domingos en el Volvo familiar, nos peleábamos por no ir en el medio que era como viajar en un altarcito, y mi madre cantaba a Mari Trini…, hoy me gusta recordarlo… tal vez otro dia hable de cuando cantaba a Demiss Roussos, Camilo Sexto, o Neil Diamond.


Culo comme il faut


El viernes salí pitando de la oficina, desconecté el móvil y entré en el Paraíso de las mujeres desesperadas…la peluquería…, que como dice mi amigo el Hombremaratón estoy otra vez “estorbada de mí misma”.


Me lo hice todo, la manicura con parafina, la pedicura, me pinté las uñas de rojo “fresón” (por no decir putón), me depilé, me teñí las canas, me corté las puntas, me puse varias mascarillas hidratantes, y me corté el flequillo, sí me corté el flequillo. Creo que la última vez que lo hice llevaba vestidos con nido de abeja en la pechera, y estaban de moda Los Angeles de Charlie en versión original, casí nada. Incluso en un momento el peluquero armado con la plancha de porcelana alisadora en una mano, y una especie de cepillo que soltaba líquido en la otra, unido a una bomba que colgaba de su espalda a los Blockbuster me rodeó como si estuviéramos en la NASA de la estética.


En fin que la cosa es que me corté el flequillo porque me dio la gana, sí me dio la gana y lo hice, como casi todo lo que hago, porque me salió de ahí, y a mí no me gusta dar explicaciones ni que me cuestionen mis decisiones que yo no voy por ahí cuestionando las de nadie, y esto lo digo porque hoy la frase del día en la oficina ha sido “te cortaste el flequillo”, y he tenido seguidores y detractores, y a la ene elevada a pí, he bufado “sí me corté el flequillo, y me he hecho la depilación brasileña por si no te habías dado cuenta”, y es que claro la opinión es como los culos, cada uno tiene el suyo (Clint Eastwood dixit).


Y al hilo de culos recordar las palabras de Luis Alberto de Cuenca: “Si la cara es el espejo del alma, el culo lo es del cuerpo…... Si los bulbos carnosos que asoman donde terminan nuestra espalda se encuentran bien, el resto se adapta sin problemas a la sensación de felicidad que proporciona un culo comme il faut”, y a vosotras envidiosas sin flequillo lo que os jode es la falta de atrevimiento que proporciona un culo caído…. Sin acritud.

miércoles, 1 de abril de 2009

Primavera

Hoy volví a levantarme en modo frívolo, como en aquél mes de mayo del pasado año… ¡Qué recuerdos!, así que me calcé el tacón de 12 centímetros, mi vestido nuevo de seda de esa marca española que tanto me gusta porque es barata y con estilo, el bolso de Vietnam que me regaló mi Madre La Sabia, me pinté el ojo, y me marché a la oficina entre los silbidos de los repartidadores de agua que decían “¡ssssssssssssssssssa rubia guapa!”, y no es que yo sea un bellezón, pero quedo resultona.

Y es que a mí la primavera me pone de buen humor, sobre todo en días soleados cuando noto los rayitos del solete en el cogote, y me entran ganas de sonreir de forma babeante, y preguntarme cosas absurdas como ¿a qué huelen las nubes?....

Los chinos que tanto me gustan porque son multitud, sabios y hacen grandes falsificaciones, llaman a la primavera “primer movimiento”, y dicen que esa palabra coincide en su lengua milenaria con el elemento Madera que tiene influencia en la personalidad humana, pues es la capacidad de planificar la vida y tomar las propias deciciones, controlar el destino, y saber hacia donde se camina.

Yo sigo sin tenerlo claro, pero como soy muy voluntariosa sigo recto cada día sorteando todo tipo de nubarrones de lluvia cargados de rayos y relámpagos, estampándome de cuando en cuando aunque afortunadamente ya no lo hago contra las barras de los bares, que además de ser doloroso, resulta caro, patético y deja resaca.

En fin que no se a qué viene esto hoy, que es un sinsentido más de mi existencia, pero he decidido que a mí esta primavera no me la estropea nadie, que es tiempo de recortar las faldas y alargar los escotes,……………. ni siquiera Yuri cantando a la primavera.