miércoles, 17 de junio de 2009

After party

Pues me fui de party y me lo pase “pipota” que diría mi amiga “Larubiabusinesguoman”, que mañana por cierto cumple sus 41 magníficos y espléndidos años.

Pasamos 48 horas entre remojones en la pisicina por fuera, remojones con los mojitos por dentro, risas y anécdotas de la adolescencia, y proyectos de futuro que estuvo “rebien”.

Y es que afortunadamente, con nuestros más y menos, la vida no nos ha tratado mal en 40 años, que hay que ser agradecido.

Yo a veces me quejo, y me quejo mucho, me miro al espejo, lo que me cuelga debajo del brazo, y lo que se me acumula alrededor de la cintura, pienso en mi jefe y en lo poco que me gusta mi trabajo, y en todas las neuras adquiridas, y entonces me digo “Srta. Caballito deje Ud. de quejarse que ya quisieran muchos estar y vivir como Ud. vive”, y entonces me espabilo y reacciono, y me sale esa sonrisa que llevo dentro y que guardo para las ocasiones especiales, y me pongo de buen humor.

En fin, que pensamientos profundos aparte, estuvo de lo más cotilla el fin de semana con mis compañeros de adolescencia. Que si fulanita se divorció, que si menganito se ha liado con fulanita que se divorció, y su marido que era amigo de menganito ya no le habla, que no han venido a la fiesta porque fíjate tú, que han hecho otra por su cuenta, que si préstame unas bragas que el tanga me aprieta, que me gusta mucho tu barra de labios, que oye fijate mira que salir con Jim Morrison, nena qué suerte tienes, yo a lo más que he llegado es a Pepe Gotera y Otilio, y así hasta que dejé a mis amigas en el aeropuerto y volví a casa, con mi estrella de rock&roll y mi Perro de raza “bastardier”, para llegar a la conclusión de que “hay que ver qué bien he madurado coño”, aunque la resaca ya no la aguanto como antes.

No hay comentarios: