Pues sí, ahora hace un año exacto, bueno realmente lo hará la semana próxima, cuando yo vestida de viuda alegre en plena fiesta carnal, consolador en mano, me ligaba a un cocinero argentino de 23 años y empezaba mi tormentosa y agitada existencia, y ahora un año más tarde tengo puesto un pijama de franela, no he pisado el escenario carnavalero y paso mis días saltando entre trabajo-clases de inglés-trabajo- limpiar mi casa-estudiar managment-trabajo y encontrar tiempo para depilarme, claro que como ya no hay cocinero ¿para qué?.
En fin que el que quiera celeste que le cueste, que la vida queridos parece ser que se hace a base de las tres grandes Ts, trabajo-trabajo-trabajo, y algo de empeño, tesón, esfuerzo, voluntad……...¿ o será tal vez que una es compulsiva hasta para labrarse el futuro?, pero como he leído en mi programa de formación gurú que para alcanzar el leadership que los buenos managers “think creatively”, he decidido que este ratito de ocio me ayudará seguramente a inspirarme, y mi querido Hombremaratón se lo merece por cantarme esas cosas que me canta.
De todas formas, en vista de cómo se está desarrollando el cuento, en previsión del final que vendrá los próximos meses, y sabiendo ya como sé que no existen los príncipes azules pero sí las brujas (y brujos que también he leído que no hay que discriminar sino crear un inclusive workplace environment), he decidido que mañana me pongo la peluca morada, el parche en el ojo, y las alhajas y me voy de pirata a ver si me encuentro algún Capitán Sparrow que me lleve a la Isla del Tesoro, que las noches de Carnaval dan para mucho, y así de paso quemo mis naves, los apuntes y lo que haga falta…….. que aysssss, ¡estoy “jarta currar”!.
1 comentario:
jo, pues no te encontré
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