viernes, 9 de enero de 2009

¿Acojona eh?

“El Sr. X sigue una rutina desde hace años… De lunes a viernes se levanta a la misma hora y desayuna casi siempre lo mismo. Se viste, y lleva a su hijo al colegio. Tarda 40 minutos al lugar de trabajo y más de la mitad se los pasa en un atasco….. enciende la radio espontáneamente y enseguida vuelve a sentirse acompañado.

X no está muy contento con su trabajo ni su salario. Le gusta lo que hace, por no cómo ni con quién. ….En su empresa producir es el camino y la meta. Lo único que importa son los resultados. Y la velocidad a la que se mueve todo provoca que se sienta tratado como una máquina. Metafórica y literalmente.

X lleva años reprimiendo sus necesidades y sentimientos. Resignado, ya no le busca sentido a lo que hace. Trabaja por pura inercia de forma mecánica. Aunque en el fondo es una persona inquieta y creativa, se limita a hacer exactamente lo que le dicen. Y todas las noches al regresar a casa, está tan cansado que no tiene ganas para casi nada. Cena con su familia, intenta escuchar con interés y atención… pero le cuesta estar presente. Al terminar se acomoda en el sofá delante de la tele.

Cuando X se acuesta lo hace con temor a ser víctima del insomnio. Aunque su cuerpo está quieto su mente no se detiene…. Se siente impotente, esclavizado por su propia mente. Y se frustra porque no tiene ni idea de cómo desconectarla…… Siente que le falta algo….. Para distraerse exprime al máximo su tiempo de ocio. ….. Lleva así muchos años. Aunque no reflexiona sobre su estilo de vida, cree que cuanto más tenga mejor estará y más feliz será, la paradoja es que se siente más insatisfecho. De ahí que en ocasiones se sienta vacío y desanimado, como si estuviera apagado. En el fondo intuye que algo no marcha bien en su interior. Sin embargo normalmente mira a otro lado, echando la culpa a las circunstancias. Y cada lunes, cuando suena el despertador, vuelta a empezar…….”

Extraído de EPS, 28 diciembre, Vilaseca……, ¡ a mí me acojona y me acongoja!.

No hay comentarios: