lunes, 19 de enero de 2009

Topillos

Aquí Campanilla, la reportera más dicharachera de todo Barrio Sésamo……. Aysss , siempre quise decir eso, claro que la susodicha era una rana, y mi madre dice que yo soy una princesa.

En fin, cosas de madre aparte, ayer fui a ver Australia, y hay que ver qué carísimo está el cine, 6.90€, más agua, palomitas, chuches, etc., un pico vaya, y todo para ver Hugh Jackman como se echa un cubo de agua por el torso que es lo único decente que tiene la película, claro que eso sí que vale 20 euros o más.

Pues resulta que yo bostezaba, y me removía inquieta en la butaca que son casi tres horas, el vecino de al lado que había ido con la parienta miraba el reloj, y las cuatro marujas (sin acritud ni con ánimo de insultar que ya llegaré yo) del otro lado babeaban con esta bonita y tierna historia de amor estilo Lo que el viento se llevó, cuando me entró un pensamiento aterrador: “ Corzón, me dije a mí misma, tienes casi cuarenta años, no tienes novio, amante, marido ni perro que te ladre (bueno eso sí), ¿llegará acaso un día donde sonrías idiotizada con una película como esta por culpa de esa idea mortal del amor romántico que no sabes muy bien quién te enseñó si resulta que fuiste a un colegio de la Obra y esas ni se casaban ni practicaban el acto ……?”

Ya sé que resulta frívolo que me cuestione estas cosas, pero es que he limitado mucho mis intereses vitales, no es que no pueda opinar de los conflictos internacionales, de la evolución del paro, del desgobierno del gobierno, del aumento de la delincuencia, de cómo se ha instalado la corrupción en el poder, de la falta de proyectos culturales de mi ciudad y por ende de la falta de proyectos vitales de sus ciudadanos, pero me sueno pedante hablando de eso, así que prefiero referirme a estas chorradas diarias que en el fondo mueven el mundo.

Resulta que los americanos, como no, de la Universidad de Rutgers, concretamente la antropóloga Helen Fisher, ha experimentado con el cerebro humano a través de imágenes, y ha concluído que existen tres tipos de amor: el impulso sexual indiscriminado (ese es el mío), la atracción sexual selectiva, y finalmente el cariño que provee de larga duración a las parejas.

El amor romántico como el de nuestra peli, es el de la segunda fase. Dice Fisher que el proceso es como en todo bicho viviente, ya se sabe, las plumas extendidas y el cortejo nupcial, lo que pasa es que en la especie humana dura de 12 a 18 meses. Surge cuando miramos al otro como alguién especial y único, pero lo curioso del caso es que según los estudios cuándo se pregunta qué se busca para encontrar pareja, parece ser que respondemos con aquellas cualidades que más valoramos de nosotros mismos. ¡Egomaniácos que somos!.

En fin, que una de las conclusiones que han sacado de todo esto, es que son los topillos de la pradera los seres vivientes que son fieles hasta que la muerte los separa, cuidan de los “topillillos” (los hijos de los topillos), viven con la familia en paz, son babosos y empalagosos, y esto tiene que ver con la oxitocina y la vasodepresina, casi nada.

Yo pensaba que eran los caballitos de mar, pero nos han resultado falsos y promiscuos.

Lo mejor de todo esto, es que hasta para el amor y la confianza tenemos remedio y se puede comprar en Internet con Mastercad ( ya se sabe ….. para todo lo demás)…. Y yo ya me imagino la situación: “cielo, tómate la oxitocina con el Cortafriol, a ver si mañana nos sube el determinante del amor”…

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