miércoles, 20 de mayo de 2009

La party de los 40

Y para qué quejarnos pienso mientras sonrio, y escucho al maravilloso Domenico Modugno que me han regalado hoy.

Ha salido por fin el sol primaveral, las tardes son largas, la marea se retira y el horizonte está claro y despejado…..ayssssss… qué ñoño me resulta todo, y eso que dejé hace casi un año el Alapryl, pero es que me invade un no se qué, que no sé yo lo que me va a durar.

Resulta que este año cumplo 40, sí 40 redondos años, espléndidos ¿por qué no decirlo?, y estamos organizando un reencuentro de instituto, así que llevo dos días chateando en horario laboral con mis amigas, algunas desperdigadas por ahí, que van a venir para celebrar en un “chilinchillout “ de moda la ocasión. Claro nerviosas que andamos todas con el “redefinig” que nos tenemos que hacer a marchas forzadas en cuatro semanas para estar tan divinas como en la adolescencia, no hacemos más que hablar de modelazos y amoríos de juventud.

Yo, que soy muy profesional, me he hecho un SWOT y un plan estratégico para la party, he encontrado un Pucci a buen precio, voy al gimnasio a subir “el gluteo” a las siete de la mañana, y soy capaz de manejar la plancha del pelo con una sola mano, y es que las mujeres a los 40 vivimos una segunda adolescencia, o eso dicen, porque somos más libres, tenemos más derechos y si hace falta nos ponemos firmes para comenzar de nuevo cada día que ya vendrán los días de sudores, manchas en la piel, y mal humor de la premenopausia, por no hablar de la menopausia y la postmenopausia.

Y no es que semamos unas inmaduras, (Hombremaratón ya sé que a veces yo sí lo soy), pero es que pensar en pasar un fin de semana sólas, con ellos, los ídolos de la pubertad que andan casi todos entrando en la decadencia, es una oportunidad que pocas veces te da la vida, y a esta edad el tiempo vale más que antaño.

Los expertos dicen que a los 40 tenemos un “tercer despertar sexual”, (bueno vale, para alguna tal vez sea el sexto o séptimo pero esos son casos excepcionales), y añado yo que la experiencia nunca sobra. Además para consuelo de las que no hemos engendrado aún, la fertilidad no es sólo engendrar hijos como dice una tal Beatriz Goldberg, psicóloga clínica argentina que ya se sabe mi devoción por el coño-sur, sino también engendrar proyectos de todo tipo, descubrir nuevos aspectos de la personalidad, virtudes o capacidades que desconocíamos…. ...Así que hala, que me pongo a ello…… a engendrar digo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Se me alarga el corazòn quando noto la pasiòn en alguien por engendrar. Y en ti..., se nota!

Brava!

Anónimo dijo...

http://www.youtube.com/watch?v=tbBb-YzK7Z8