He estado leyendo el origen de la palabra imbécil, y hay discusiones, latín o griego. Parece ser que puede venir del que necesitaba bastón para caminar, lo que degeneró en aquellos que tenían una debilidad física y a la postre mental. Sea como sea, el mundo, queridos, está lleno de imbéciles.
Yo tengo una amiga, cuyo padre, un prestigioso neurocirujano, sostenía que la imbecilidad de sus novios era ,como él decía, "de enfermedad".
En cualquier caso, esta mañana por si acaso y para no olvidarlo, he releído un pequeño libro llamado Elogio del Imbécil, de Pino Aprile, El imparable ascenso de la estupidez.
Tiene muchos capítulos interesantes, pero hay uno que me gusta especialmente, Por qué el jefe es imbécil.
En las pocas páginas del capítulo habla de cómo las estructuras sociales y la jerarquía se sustentan en la imbecilidad, porque cree firmemente que en una burocracia no se pueden hacer cosas inteligentes, pues se vendrían abajo. Cuanto más estupidas sean las normas más indiscutibles se consideran, pues si todos pensáramos y diésemos soluciones decididas se paralizaría la actividad. Dice Aprile, que el genio es subversivo porque discute y puede bloquear el automático funcionamiento de la maquinaria, y que el talento atrapado en la red de la estructura jerárquica se convierte en inofensivo, así que lo único no estúpido que puede hacer la inteligencia es adaptarse a la imbecilidad, observar las reglas y aceptar el comportamiento impuesto por la estructura....... Me lo apunto, y me lo llevo a la oficina por si se me olvida.
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