sábado, 6 de diciembre de 2008

Los talentos capitales




Querido Yoda:

Pensando como ando últimamente en la naturaleza humana y tus enseñanzas, se me viene a la cabeza la idea del talento y del pecado.

Un pecado antes de que existiera Dios ( que luego ya se complicó la cosa), no era más que un olvido, “fallar” en el blanco, y un talento no es más que un potencial, las características de uno que no tiene otro, y que puede llegar a desarrollar con destrezas sobresalientes frente al grupo.
¿Por qué no pensar entonces que la envidia, la soberbia o la ira son talentos excepcionales que algunos pueden desarrollar o tener desde su nacimiento de forma tan asombrosa que efectivamente se convierten en extraordinarios?, ¿y qué hay de malo en pecar por ello si existe la contrición que no es más que el dolor interno, y la mayor parte de las veces se queda en el ámbito de nuestra voluntad, de nuestra razón y de nuestro ánimo?... ¿cómo es posible que nos llamemos sociedad desarrollada si no somos mas que un puñado de mediocres, manipuladores, oportunistas, con doble personalidad, que mentimos y nos negamos a colocarnos en el pellejo del “ajeno”, capaces de arrasar como Atila con lo que se nos ponga por delante e impedir que vuelva a crecer la hierba bajo nuestros pies ?.

Ya sé que dijiste : "El tamaño no importa. Mírame a mí. Me juzgas por mi tamaño, ¿eh? Y no deberías, porque mi aliada es la fuerza, y una poderosa aliada es... La vida la crea, la hace crecer, nos penetra y nos rodea... ¡Seres luminosos somos! ¡No esta cruda materia!" , y siento decirte que tal vez te equivoques, al menos en lo del tamaño…..

Quizás debiéramos pensarnos seriamente lo del Movimiento por la Extinción Humana Voluntaria, decidir no procrearse es gratis, no tiene cuotas, no compromete, no va en contra de nada, simplemente es un estado mental, seguro que alguien en otro planeta de otra galaxia del Universo cerca de Dagobah nos lo agradecerá.

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